El último canto
Hace tiempo que olvidé cuál es mi nombre,
el color de mis ojos, cuántos dedos
extravié por el camino en tantas fauces
de sonrisas desdentadas de ilusiones.
Hace tiempo que lloré la última gota
de mi alma, de mi cuerpo, cual niño
que ve cómo se aleja entre los juncos
el velero de papel con su nostalgia.
Hace tiempo que no sé ni lo que digo
y vuelvo tras mis pasos cuando avanzo
y me impulso hacia el mañana al detenerme.
Hace tiempo que recuerdo que te quiero,
o te quise, te querré... Lo he olvidado.
Hace tiempo que desangro mis heridas.
En el polvo son las huellas más sinceras.
Hazel Messiatz (12/09/2014)
