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martes, 13 de noviembre de 2012

«Malditismo»

«Malditismo»

Arrancaré los mil versos de mi lengua
de mis ojos, de mi cuerpo, de mis manos;
el desprecio y el horror serán sudario
de las almas que condene a mi silencio.

Vejaré las hermosuras que poseo
y mis ojos cegaré con las espinas
que las Furias depositan en mis rimas:
¡volveré a ser heraldo de la muerte!

Arruinaré mi voz con el nihilismo,
marchitaré mi piel con el acedo:
mi mente sangraré con la simpleza.

Maldigo la apostura, ¡la belleza!,
el genio y la fortuna, ¡el intelecto!,
la gracia que me adorna… ¡me maldigo!

Hazel Messiatz (12/11/2012)

jueves, 8 de noviembre de 2012

«Elegía a los colores»

«Elegía a los colores»

Desnuda tu sonido con mis ritmos,
descorcha la botella de las penas,
bebamos y bailemos la belleza
que, dulce, se entremezcla en estos libros.

Sintamos que el susurro es el camino
que brilla y entre ambos serpentea;
atrápame la luz de tus miserias
y dámela, con ella haremos vino,

el caldo que bebamos en las rocas
donde suspiran de placer tus notas
y estos versos míos.

Sintamos que la magia está en las manos
que la luna nos tiende con cuidado
a la orilla del río.

Hazel Messiatz (08/11/2012)

lunes, 22 de octubre de 2012

«Ven a mí»

«Ven a mí»

Erízales los ojos con tu estigma,
que sangra el cálamo asustado
mientras, febril devoras mis mentiras:
yo soy el viento del Pasado.

Conjura mis demonios en tus rimas,
despierta a mis milagros,
susúrrame el secreto de tu vida:
¡que duerma entre mis manos!

Si quieres que dé alas a tu risa,
entrégame tu alma
y baila con los astros,

desnuda de soberbia tu armonía
y absorbe mi veneno:
sucumbe entre mis labios.
Hazel Messiatz (22/10/2012)

viernes, 17 de agosto de 2012

«Combate con los muertos»


«Combate con los muertos»

Su sonrojo arrebola los perfiles del miedo
y sonríen ocasos de dientes afilados,
se dibujan las hachas de verdugos clarísimos
y en el sueño del viento se adivina tu canto.

Coronar tu figura con dedos que supuran
la savia que el invierno lentamente congela
es como un pecado que viene a ser menos
cuando el sol en tus ojos se adivina furioso.

Las lágrimas bañarán mis horizontes
en tumbas de cristal y terciopelo
que rodarán sin dios por tus abismos.

Y en el susurro de una voz dorada
veré tu figura tambalearse
y caer con ruido sordo entre mis brazos.

Hazel Messiatz (17/08/2012)